|
![]()
|
![]()
|
![]()
|
![]()

Cuando un músico como Antonio Zambujo versiona una canción, el resultado enriquecerá la versión original, seguro.
Es el caso de esta canción de Jorge Drexler «Madera de deriva», que presento como número 2 en su aplicación «n» de 2012. Para su grabación contó con la Orquesta Sinfónica de Euskadi y el coro tolosarra KUP Taldea, que dirigidos por Fernando Velázquez grabaron en la sede de la Orquesta en San Sebastián.
Una extraordinaria canción que Zambujo incluyo en su disco «do avesso» (Del revés) de 2018 (con una pequeña participación de Jorge Drexler) y que en su edición para el mercado español, la discográfica Universal Music consiguió que su voz ya de por sí especial se complementara en un dueto con la de la vocalista chilena Mon Laferte.
Podéis escuchar la canción y leer la letra más abajo.
Madera de Deriva
Estoy hecho de madera de deriva
Voy a merced de la resaca del río
Vengo, voy y vengo
Soy todo aquello que no puedo llamar mío
Vengo, voy y vengo
Soy todo aquello que no puedo llamar mío
Tengo las aristas tan pulidas
Me fui tatuando de agua y de tiempo
Vengo, voy y vengo
Soy mucho menos lo que sé que lo que siento
Vengo, voy y vengo
Soy mucho menos lo que sé que lo que siento
Y un día derive hacia tu orilla
Quedé varado en un recodo de tu arena
Te hiciste con mis sueños y mis pesadillas
Con mis luces malas y mis noches buenas
No sé qué es eso que llaman destino
Acaso apenas una veta en la madera
Yo solo sé que hice un alto en el camino
Y que hoy me quedaría por siempre a tu vera
Yo solo sé que hice un alto en el camino
Y que hoy me quedaría por siempre a tu vera
|
![]()
|
![]()
Siempre me gustó la chacarera doble «Salamanqueando pa mí» de Raúl Carnota, interpretada magistralmente por la gran Mercedes Sosa en su disco «Como un pájaro libre» de 1983.
En ella se habla de «salamanquear», que en su significado argentino norteño se puede definir como habitar las cuevas o «salamancas» (cuyo origen posiblemente proviene de la leyenda de «La Cueva de Salamanca») donde hacer conjuros, maleficios y otras artes oscuras, siguiendo las lecciones del demonio (Supay). En este contexto, es más fácil entender las letrillas de la canción que pueden leerse más abajo.
A mí me gusta pensar en «salamanquear» como pasear por el barrio antiguo de mi ciudad, Salamanca, preferentemente a primeras horas de la mañana y disfrutar la tranquilidad de las calles recién regadas y la luz suave del día que se inicia.
Como en esta foto de la calle Libreros, con la fachada de la Universidad y la cúpula de la Clerecía al fondo.
No obstante, os dejo aquí la chacarera interpretada por Mercedes sosa y la letra de la canción, que también tiene su gracia.
Cuando me pille la muerte
la via’esperar
cajoneando fuerte el bombo
y l’hago bailar…
Salamanca… llévatela.
Me topé con una bruja
y al despertar
m’encontado con mi suegra
y se va quedar…
Salamanca… llévatela.
El diablo me anda buscando
no me encontró,
parece que yo le debo
un alma o dos…
Salamanca… llévatelo.
Mi chacrerita doble
es la sin sol.
«Machadito» y por las noches
sale mejor…
Salamanquero soy señor.
Mi mujer se me había ido
y un despertar,
yo me la encontré gritando
¡A trabajar!
Salamanca… llévatela.
Si es agarrao el pulpero,
créamelo,
después de los veinte vinos
no más me fío…
Salamanca… llévatelo.
Me han robado un gallo flaco
y sin espolón
ni pa’riña ni puchero,
pobre ladrón…
Salamanca… llévatelo.
Mi chacarerita doble
es la sin sol.
«Machadito» y por las noches
sale mejor…
Salamanquero soy señor.
|
![]()
|
![]()